Organización sin un sistema
La forma antigua
- Listas interminables que nunca terminas.
- Planear demasiado y ejecutar muy poco.
- Comenzar con entusiasmo y abandonar a los pocos días.
- Sentirte ocupada, pero no avanzar en lo verdaderamente importante.
- Depender de la fuerza de voluntad.
- Dejar la oración para cuando tengas tiempo.
- Pensar: “La próxima semana sí voy a organizarme”.









